Un techo: ¿Resistir o desistir?

Actualmente hay más de 5.000 personas sin hogar en España.

Por: Mercè Martínez

persona sin techo

Siempre me he preguntado ¿qué lleva a las personas sin techo a llegar a esa situación extrema? Porque yo, cada vez que veo una persona así en la calle, aparte de crearme preocupación, me pregunto ¿cómo se llega hasta esa situación?

Según el informe de condiciones de vida en Europa que destaca Arrels Fundació en su página web, de los aproximadamente 500 millones de personas que vivimos en Europa, el 23,5% están en situación de exclusión, lo que equivale aproximadamente a  unos 118 millones de personas. ¿No es poca cosa no? Acerquemos la lupa: Los últimos datos recogidos por Arrels Fundació muestran que hay más de 5.000 personas sin hogar dentro de España, siendo Cataluña la más afectada (1.599).

Fuente oficial: Web Arrels Fundació

Según Ferran Buquets, director de Arrels Fundació, esta situación es debida principalmente a que “el derecho a la vivienda no se está cumpliendo, con lo que las personas que por distintas circunstancias no pueden acceder a una vivienda, se quedan en la calle”. Así de sencillo. Esto nos arroja a una cruda realidad: uno de los derechos básicos del ser humano, que es tener un techo (Art. 25), no se está respetando. Tal como comenta Ferran, “Si no tienes techo, no tienes futuro”. Y eso es grave, muy grave.

Hay determinadas circunstancias o factores que afectan a esta problemática; como por ejemplo, que los políticos no protejan este derecho a la vivienda reflejado en la Constitución (Art.47) o en el Estatuto de Autonomía (Art. 26 y 47) , pero también afecta por ejemplo, que después de las distintas crisis económicas que han asolado el país, muchas de las viviendas que se habían construido pero no se habían estrenado, estén en manos de los bancos y éstos no ayuden a cumplir este derecho fundamental de las personas, habilitando dichas viviendas.

Según las organizaciones sin ánimo de lucro como Arrels Fundació, que desarrollan una gran labor respecto a las personas sin hogar, en España aún no se ha determinado una política clara y eficaz contra esta situación. Arrels Fundació afirma que el gobierno español aún no ha ratificado la Carta Social Europea revisada y su protocolo, lo que resulta indispensable para poder mejorar la situación de la ciudadanía y su acceso a un hogar, además de ayudar a prevenir esta situación. Lo que sí que se puso en marcha en 2015 fue la  Estrategia Nacional Integral para Personas Sin Hogar 2015-2020, para tener un instrumento contra este problema. Aún así, dicha herramienta nunca se ha puesto en marcha ni se la ha dotado de presupuesto.

¿Por qué? Ferran Buquets lo deja muy claro en su declaración: “Las Cartas sociales son documentos que comprometen y este problema no es prioritario”.

Aún así, por mucho que nos empeñemos en obviar que esas personas están ahí, cuando pasamos por la calle y las vemos con el brazo alzado pidiendo o con un cartel, y queramos mirar para otro lado, no van a desaparecer.

Muchos de ellos, como es el caso de Trini, solamente desean ser felices a su manera, viviendo en la calle y teniendo el cariño y respeto de la gente, no necesitan nada más. Solamente que alguien les vea, les pueda ayudar si lo requieren en algún momento concreto, les respeten y le comprendan. Muchas veces oímos aquello de “es que esta gente no se deja ayudar, algunos no quieren un techo”. Ferran Buquets nos comenta que esta afirmación “es una visión que está distorsionada ya que la realidad es que lo que le están ofreciendo a esta persona como solución no es real”. Es decir, hay que entender cada caso particular para saber lo que necesita esa persona y no podemos generalizar la causa o solución en todos los casos.

Tenemos que entender que cada historia es un mundo, pero que todas forman parte de un mismo núcleo, que es el problema social de las personas sin hogar. Y que, quizás no podamos ayudarlas a todas individualmente pero sí que podemos colaborar en pequeñas cosas para que mejore la situación.

Lo que de verdad debemos cuestionarnos es cómo se ha llegado a esta situación, por qué cada vez las calles están más llenas de personas sin techo y por qué cada vez son más jóvenes. Eso es lo que nos debe preocupar, el futuro de la sociedad que son los jóvenes. Como miembros de esta sociedad, nuestro deber implícito es velar por el cuidado de todo lo que nos rodea, y esas personas son parte de ello.

Tenemos una responsabilidad social de ayudar en lo que podamos, en todos los sentidos. Para ello debemos hacer frente a las administraciones y hacerles ver que esta es una problemática que nos afecta a todos y sobretodo que afecta directamente a la economía del país. Pues ellos son los que pueden y deben, como representantes nuestros, llevar las riendas.

Ghandi dijo una vez: “El verdadero progreso social no consiste en aumentar las necesidades, sino en reducirlas voluntariamente; pero para eso hace falta ser humildes.

Colaborador: Ferran Buquets, Director de Arrels Fundació, entidad sin ánimo de lucro que trabaja en la atención de personas sin techo, la sensibilización a la ciudadanía y la denuncia pública sobre esta problemática. (https://www.arrelsfundacio.org/)

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