COVID y Escuela

El reto de la educación en plena pandemia

Por: Mercè Martínez

El COVID-19, uno de los mayores retos a los que jamás nos hemos enfrentado. Nos ha cambiado nuestras vidas en todos los aspectos, nunca imaginamos que podríamos llegar a vivir algo como esto. Pero ha llegado, y ha llegado para quedarse. Este challenge al que nos enfrentamos diariamente, supone una lucha constante, que no nos da descanso y que, aunque cada vez lo tengamos algo “más controlado”, siempre aparece algo nuevo con lo que lidiar.

Uno de los escenarios donde el COVID ha tenido más incidencia y donde ha generado más debate ha sido en el sector de la educación. Durante todo este tiempo, padres, madres, docentes y administración han librado una dura batalla por mantener la educación de las personas que serán el futuro de esta nuestra sociedad. Una batalla que, a día de hoy, sigue vigente.

Todo empieza cuando, desde la administración pública, se decide poner en marcha un confinamiento total de la población, que implica el cierre de los centros educativos y de los centros laborales; lo que supone una transformación total del sistema educativo a mitad de curso. Niños y niñas, padres y madres, docentes y administración pública empiezan a luchar por mantener el ritmo de un curso escolar interrumpido por la pandemia. ¿Cómo superar una situación para la que nunca te has podido preparar?

Para la mayoría de los docentes ha sido bastante estresante, ya que han tenido que invertir muchas horas; mientras alguno afirma: “Me ha servido para aprender otras maneras de enseñar y relacionarme con el alumnado”; otro comenta que se ha sentido “Muy desvinculado a los niños, me hubiera gustado tener más contacto e información”.

Eso sí, la mayoría de docentes expresan que no han tenido prácticamente ningún apoyo de la administración pública; aún así, padres y madres están bastante contentos con la respuesta que les han dado los docentes para ayudarles con la educación de sus hijos, y afirman que se conectaban bastante con los tutores y que, en general, tenían un buen seguimiento de los alumnos. Eso sí, coinciden en que la administración pública tampoco les ha facilitado a centros y docentes toda la información que necesitaban para adaptarse al nuevo entorno educativo.

Desde los centros, los docentes también valoran muy positivamente la buena respuesta de los padres y madres ante esta inesperada situación, aunque explican que hubiera sido muy práctico realizar un seguimiento de los alumnos/as priorizando la salud mental/ antes que la cognitiva/teórica. Además, la mayoría de docentes coinciden en que, uno de los mayores problemas que han tenido para poder seguir “en mínimas condiciones” el curso escolar, ha sido el hecho de que muchos alumnos/as no disponían del material mínimo necesario para realizar las clases de manera virtual (muchas familias no tenían ordenador en casa), lo que les ha dificultado bastante el seguimiento de las clases y la organización, llegando a definir distintos niveles entre los alumnos/as de una misma clase. Los padres y madres secundan dicha afirmación confirmando que la administración pública tendría que haber sido la que hubiera facilitado dichos recursos a las familias que les hacía falta.

Si bien es verdad que, después de casi 1 año con la pandemia, se ha ido moldeando este nuevo sistema educativo con medidas anti-COVID aplicadas de manera progresiva y que intentan, si más no, cuidar de la salud de los niños y niñas además de la calidad de enseñanza de los docentes, aún queda mucho camino por recorrer y mucho que aprender en esta sociedad, en la que el coronavirus ha venido sin duda alguna para quedarse.

Colaboradores: Padres y madres de alumnos de la Escola França y docentes de varias escuelas de párvulos y primaria de Barcelona.

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